https://www.somosbelcorp.com/

Domingo, 10 de Diciembre de 2017

Contrapunto.com

Opinión

Especial | Día Internacional de la Mujer

Caminando alrededor de lo femenino: algunas reflexiones críticas

Caminando alrededor de lo femenino: algunas reflexiones críticas
De la serie "El jardín de senderos que se bifurcan". Imagen portada del libro "Extranjeras", de la escritora argentina Pía Bouzas. - Foto: Nelson González Leal

Pero lo cierto es que desde esta revelación y por el largo ejercicio de reivindicación de derechos y de reeducación cultural el género viene asumiendo una nueva manera de ser masculino, parece que se ha cansado de ser "vacilante, extendido, tiritando de sueño...

  •  
  • Nelson González Leal
  • Martes, 08 de Marzo de 2016 a las 4:49 p.m.

En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora escuchamos las reflexiones de cuatro de nuestros columnistas

Pablo Neruda (no necesito presentarlo, ¿cierto?) inicia el poema Walking Around, con una frase que requiere poca explicación: "Sucede que me canso de ser hombre", y aunque se refiere a un cansancio fundamental, a un agotamiento sobre las implicaciones y arbitrariedades del género, a una fatiga de sí mismo, puede asumirse también como una mirada crítica sobre el poder masculino y un distanciamiento del sentido machista de la vida, quizás una de las primeras manifestaciones de una nueva masculinidad. Desde allí, el poeta chileno abre espacio a la reflexión sobre el rol masculino en un mundo masculinizado, incluso por las mujeres, y permite con ello que éstas se ubiquen ante la posibilidad de que el hombre sea apenas una extensión dolida y oscura de sí mismas: "No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas".

Hoy, en la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora (y es importante colocar la denominación exacta) convocamos algunas personas que aportan su voz para reflexionar sobre el ser mujer en sentido contrario al cansancio y distanciamiento de Neruda con el género y con la masculinidad; primero, porque las mujeres que hablan no se acaban en la separación de lo masculino, ni se afanan en éste, no lo buscan, por el contrario, la reafirmación de su feminidad es el avecinamiento esencial a la fortaleza del género que no quiere seguir siendo "raíz en las tinieblas" (entiéndase bien, proximidad esencial al género, es decir, a la humanidad que es indistinta a las formas del cuerpo y de su sexualidad), y segundo, porque caminan alrededor de sí mismas conscientes de la potencia de su feminidad sin comprometerla ni reducirla al estereotipo, ni mucho menos conceder patente de corso al grito de la transgresión: estas mujeres no condenan ni rechazan la costumbre de ser mujer, lo que repudian es la mirada común, conservadora y masculinizada (violenta, por ello mismo, y enraizada en las tinieblas) sobre el rol femenino.

Veamos abajo el testimonio de una de ellas, Indira Carpio, colaboradora de Contrapunto que mantiene una columna semanal que pueden leer aquí: Gastronauta.


Mujer, madre, trabajadora, Indira Carpio asume el agotamiento desde la constante batalla por mantener el mundo en movimiento, pero libre -en la medida de sus fuerzas- de las distorsiones y los abusos de un sistema que se sostiene sobre la violencia de la explotación.

Otra de las voces que acompaña este Día Internacional de la Mujer Trabajadora -para reflexionar, no para celebrar, o para celebrar la reflexión sobre sus reales implicaciones y alcances - es nuestra columnista Esther Pineda G., quien desde su columna Diversidad en perspectiva aporta la discusión necesaria sobre la pluralidad de género y el flagelo del racismo.


Esther Pineda G. apunta un tema caro a la realidad venezolana: la representación de la mujer en los medios de comunicación como mujeres objeto para el consumo masculino, un asunto que inunda nuestra cultura televisiva y que distorsiona la visión -y el gusto- no sólo sobre la mujer y el rol de su feminidad, sino sobre el "deber ser" de lo masculino.

Aglaia Berlutti, fotógrafa que mantiene en Contrapunto la columna Generación NoMo, y militante del movimiento No Mothers, ha asumido la nada sencilla tarea de reflexionar y divulgar uno de los derechos de la mujer menos respetados: el de la maternidad como una opción y no como un compromiso socio-cultural inobjetable o como una fatalidad biológica.


Por último contamos con una voz que surge desde ese espacio que Neruda presentó en Walking Around como negada a ser "raíz en las tinieblas", la del psicólogo social Leoncio Barrios, también columnista de Contrapunto, quien desde Por la libre sostiene un diálogo abierto con cada una de las aristas que limitan el desbordamiento de nuestra realidad sociopolítica y cultural. Veamos qué nos dice Leoncio sobre el tema Mujer.


Resulta revelador escuchar a este psicólogo social que, sin remilgos, aclara que la relación cotidiana entre el hombre y la mujer se basa en el poder ejercido tanto por hombre como por mujeres, a pesar de que la tradición dice lo contrario, o apunta que sólo el hombre ejerce el poder en la cotidianidad. Pero lo cierto es que desde esta revelación y por el largo ejercicio de reivindicación de derechos y de reeducación cultural el género viene asumiendo una nueva manera de ser masculino, parece que se ha cansado de ser "vacilante, extendido, tiritando de sueño / hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra, / absorbiendo y pensando, comiendo cada día" las desgracias de su virilidad, sin entender sus virtudes esenciales, como la de poder ser también árbol que da sombra y amor, compañero que llora las alegrías, raíz que crece hacia arriba y da luz a la vida.

http://www.gotasdeayuda.com/
http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/