https://www.facebook.com/BeducenVenezuela/

Martes, 13 de Noviembre de 2018

Contrapunto.com

Entrevistas CTP

"Sigue siendo el gran partido de la sociedad política venezolana", afirma

Edgar Zambrano: AD es la esperanza de Venezuela

Edgar Zambrano: AD es la esperanza de Venezuela
- Foto: Rafael Briceño / Contrapunto
  •  
  • Emma Sánchez Álvarez
  • Jueves, 13 de Septiembre de 2018 a las 12:06 a.m.

"Nosotros asumimos el costo de los errores cometidos, pero también pedimos que se establezca la dicotomía entre lo que ha sido la cuarta república, como nos la dibujan, y estos 20 años de desgracia para el país"

Desde los 20 años de edad Edgar Zambrano, actual vicepresidente de Acción Democrática (AD), está involucrado en la política. “Entré a AD a través del movimiento sindical, en el estado Lara. Llegué a una empresa donde me hice dirigente sindical, representando los intereses de los trabajadores frente al patrono del sector privado, y allí fui estrechando la vinculación con los colegas del movimiento sindical del partido en la zona industrial”, relata.

Tal como lo cuenta, pasó "por todas las secretarías y por todos los cargos de la estructura sindical, agregó". Luego "entré en el campo político, donde ejercí todos los cargos hasta llegar a la dirección nacional del partido. Hoy soy jefe de la fracción parlamentaria, vicepresidente nacional de Acción Democrática y soy un hijo del partido".

Zambrano es divorciado con dos hijas. Su compañera de vida es Sobella Mejías, exrectora del CNE. “Mis hijas tienen 34 y 31 años, y son abogadas en materia laboral. Mi hija menor es dirigente de la juventud del partido. Trabaja a tiempo completo, las 24 horas caminando por nuestro estado, es conocida en Lara y a escala nacional. Mi hija mayor forma parte de la estructura de profesionales y técnicos del partido, con menos activismo, pero igual me acompaña a las actividades y forma parte de la política”.

Contrapunto conversó con este alto dirigente de la tolda blanca sobre el país, la oposición y por supuesto sobre Acción Democrática, que está de aniversario este 13 de septiembre.

—¿El relevo generacional en Acción Democrática ha sido real?, porque mucha gente considera que no...

—Si hacemos un paseo muy somero por las entidades de cada región podrás conseguir el liderazgo juvenil del partido con presencia en los diversos sectores del reclamo social. Por ejemplo, si usted va al estado Táchira o Mérida, podrá encontrar una juventud aguerrida desplegando nuestras consignas, defendiendo la democracia y del sistema de libertades. Pero puede verlo en cualquiera de los estados, en Lara por ejemplo, hay una juventud capaz, preparada, organizada que está en el protagonismo político de la región. A cualquier estado que usted vaya, allí está la juventud venezolana. Que no tenemos hoy las ventanas que teníamos los partidos políticos antes de la llegada del comunismo, es cierto. La difusión se hace más dificultosa porque uno de los factores que este Gobierno ha reducido prácticamente a cero los medios de comunicación, a través del abuso del poder y de los organismos de seguridad del Estado. Entonces, no tenemos medios de comunicación donde expresar la presencia de esa juventud. Pero, revisen las páginas de la juventud del partido en el país y allí van a encontrarse con una juventud que se está preparando, una juventud que da la cara por Acción Democrática.

—¿Cómo describirías a la Acción Democrática de hoy?

—Un partido que se ha reencontrado, que se ha recompuesto, que ha resurgido desde los sectores primarios, que son la militancia en la refundación de los comités de barrio hasta los comités ejecutivos seccionales, parroquiales, municipales y la dirección nacional. Somos un partido que viene enarbolando la bandera de la unidad y hemos sido factor de unidad en todas las acciones que se han desarrollado en la política en Venezuela.

—¿Usted cree realmente que la oposición volverá a unirse?

—Sí, es un mandato, la oposición está impulsada por la fuerza de los hechos a reagruparse para hacerle frente. Solos no podemos derrotar la dictadura. Nadie puede solo. Ni aquellos que se crean ungidos por Dios ni los que se crean dueños absolutos de la verdad. Solos no podemos derrotar la dictadura. Hay que hacerle frente en una sola organización, en un solo esfuerzo, en la conjunción de todos los valores de la democracia y de todo el liderazgo popular y diverso de la sociedad pública del país para direccionar una política asertiva con criterio de éxito y derrotar la dictadura.

—Acción Democrática entre los años 1958 y 1998 fue el principal partido de Venezuela. A partir de 1993 fue perdiendo fuerza hasta convertirse en un partido pequeño y sin la fuerza de una militancia...

—Ese es un criterio fundamentado en una óptica muy particular, que podríamos llamar de factores interesados en presentar en minusvalía al partido que sigue siendo el gran partido de la sociedad política venezolana, de los sectores de la democracia del país. No en vano terminamos de validar la organización dos veces en un año por una decisión de fuerza, de abuso de poder mediante el Poder Electoral, y en unas circunstancias muy difíciles como las actuales, el partido tuvo el vigor de validar en toda Venezuela.

La vigencia de Acción Democrática la podemos resumir en tres tiempos en los últimos años que contradice esa tesis. Uno, el tiempo de la validación; dos, el tiempo de las primarias para elegir los candidatos donde Acción Democrática ganó 12 estados, y luego, el resultado final con 4 gobernaciones a favor del partido que han podido ser más, sin la mezquindad política con que se ha desarrollado la estrategia de otras organizaciones en los últimos tiempos y que, equivocadamente han preferido privilegiar el fracaso que el éxito de la política venezolana.

Pero eso también tiene una explicación desde el punto de vista sociopolítico, y es que la antipolítica que llegó al país en la década de los 90, direccionada a liquidar al liderazgo político de las organizaciones llamadas tradicionales y a esos partidos políticos, sin duda alguna, tuvo un efecto significativo que concluyó con la llegada al poder de la oferta engañosa de Hugo Chávez. Sin embargo, Acción Democrática sigue siendo el partido de las grandes mayorías, sigue siendo el partido que conseguimos a lo largo y ancho del país en todos los municipios, en todas las parroquias; hay un liderazgo y un crecimiento, hay un legado político, hay obra de gobierno y en definitiva sigue siendo, el partido de la gran esperanza para salir de esta crisis que está afectando la sociedad venezolana.

—Hay analistas que dicen que la pérdida gradual de la militancia se debió a los señalamientos de corrupción y del proceso de pérdida de ideología, que condujo a una crisis de identidad.

—No sé bajo qué argumentación, ni cuál es la escala o el método para medir la militancia de los partidos. Hay distintas maneras. Nosotros podemos decir que luego de haber validado seguimos siendo el primer partido de la democracia en el país. Ideológicamente tenemos una tesis política identificada con la social democracia mundial, somos un partido de avanzada, de una alta movilidad desde la base hasta la dirección nacional. Somos una organización que le ha hecho frente al país en los momentos más difíciles.

Hoy podemos encontrar al partido desplegado por toda Venezuela conduciendo el reclamo social, la réplica constitucional, liderizando en todos los sectores las actividades que realizan en torno a las necesidades que hoy apremian de forma categórica la calidad de vida de los venezolanos. Donde se dirija la vista, allí vamos encontrar un militante, un dirigente del partido y con orgullo, a pesar de esas matrices de opinión en contra del partido, llevan sus símbolos, sus banderas, se identifican con el partido y sienten un alto sentido de pertenencia por Acción Democrática.

De manera que, las políticas de carácter mediático direccionadas a disminuirnos en el corazón de los venezolanos, no han dado ningún resultado porque luego de la validación de las primarias para gobernadores, y luego del resultado de la elección de gobernadores; Acción Democrática le dijo a Venezuela: presente, aquí estamos, no pudo la antipolítica, no pudo la direccionalidad de factores adversos que han utilizado recursos, medios bastante significativos para tratar de minimizar la presencia del partido de Rómulo en las calles de Venezuela.

—¿Hasta qué punto es Acción Democrática corresponsable de la crisis en Venezuela?

—Hemos cometido errores, como todos los sectores de la sociedad venezolana, ¿o es que acaso los empresarios no cometieron errores?, ¿o el sistema bancario, el industrial o la misma Iglesia venezolana? Aquí todo el mundo ha cometido errores. Se dirige una matriz hacia los partidos políticos porque la política es una de las actividades de mayor exposición pública y siempre está en el ojo escrutador de quienes pretenden fortalecer sus discursos, atacando a los partidos. Esos partidos políticos son tan necesarios en cualquier sociedad inteligente como lo demuestra la sociedad americana, inglesa, alemana, española, que son estados de vanguardia, desde todo punto de vista del sistema de partidos políticos que tiene el país funcionando y se constituyen en un ente desarrollo de los países.

—¿AD tiene que pedirle perdón al país por lo que pasó en la cuarta y está pasando en la quinta?

—Nosotros reconocemos que cometimos errores y hemos aprendido de los errores una gran lección. Esos errores no solamente los cometió AD, sino Copei, que también estuvo al frente del país y que cometió todo el abanico de la pluralidad política en Venezuela. No olvidemos que, así como eran AD y Copei que tenían el Ejecutivo en Venezuela, también las alcaldías, gobernaciones, concejalías y diputaciones las tenían distintos partidos, el MAS, Proyecto Venezuela, La Causa R, por citar algunos, un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, incluso Voluntad Popular.

De manera que no podemos endosarle el costo a los que tuvieron el poder Ejecutivo porque los errores fueron colectivos, y esos errores en el discurso constituido en oferta engañosa con la que llega Chávez al poder y mete al país en esta desgracia, es este drama que estamos viviendo. Esto es producto de los errores de todos, y repito, también de los empresarios y todos los sectores de la sociedad. Unos lo reconocen en privado, otros en público. Nosotros asumimos el costo de los errores cometidos, pero también pedimos que se establezca la dicotomía entre lo que ha sido la cuarta república, como nos la dibujan, y estos 20 años de desgracia para el país. De manera que, no hay comparación posible. Errores sí, errores se cometen y reconocemos que cometimos errores.

—¿El proceder del gobierno del presidente Maduro se parece al de los gobiernos de AD en cuanto al paquetazo económico y la represión?

—Eso suena como un insulto a la experiencia de los venezolanos, cómo vamos a comparar la desgracia en que se ha constituido este gobierno para el país con medidas económicas que no tienen absolutamente nada que ver con la realidad de un país. Estas medidas representan el fracaso de un modelo político, la involución de los beneficios que contractualmente y por derecho le corresponden a la sociedad de trabajo. No hay absolutamente ninguna comparación.

Las medidas económicas que se expresaban en los gobiernos de la alternancia en el poder, estaban acompañadas de un alto componente social. El valor del signo monetario tenía un peso específico en el concierto internacional y para el intercambio comercial de la oferta y la demanda. Cómo comparamos nuestro signo monetario, su peso en la economía mundial en la década de los 60, 80, 90, con el signo monetario que hoy no sirve absolutamente para nada por medidas económicas que acabaron con el aparato productivo nacional, con el producto interno bruto, que quebraron las zonas industriales, que vaciaron los anaqueles de alimentos y medicinas.

No hay absolutamente ninguna comparación entre las medidas que se implementaban conjuntamente con los diputados, con el parlamento de aquellos tiempos, con los empresarios y todos los sectores del aparato productivo nacional; hoy son decisiones de una camarilla para mantenerse en el poder.

—¿Cuáles son las relaciones de Acción Democrática con el presidente Maduro?

—Ninguna, en lo absoluto, no existe ninguna relación del partido con el Gobierno. Lo que muchos pretenden endosarle al liderazgo de Acción Democrática y otras organizaciones políticas es nuestra intención de evitar una guerra civil en Venezuela, un conflicto pueblo contra pueblo. El Gobierno se empeña en mantener un modelo político fracasado, derrotado por la historia y eso nos obliga a tomar otras decisiones como expresarle al Gobierno desde el terreno, aguas abajo, liderizando y llevando de la mano el reclamo social de nuestro pueblo. Cuando estos señores iban al parlamento existía la relación que normalmente debe existir en un parlamento entre las fracciones políticas. Pero no tenemos ninguna vinculación con la dictadura de Maduro.

—Si AD fue a las elecciones regionales, ¿por qué no va a las municipales? Es el mismo CNE con las mismas condiciones.

—Sí, pero no ha habido un ápice de movilidad en la actitud del gobierno para corregir las políticas públicas fallidas, no ha habido ninguna intención del gobierno por hacer de árbitro imparcial, no ha habido por parte del gobierno una manifestación que nos permita asomar que la participación en las elecciones municipales podría ser la conclusión para finiquitar este modelo político fracasado y abrirnos al crecimiento, al desarrollo de la movilidad de los venezolanos; contrariamente, la expresión más dantesca, más dramática del fracaso de este gobierno es la diáspora venezolana que recorre el continente y los países del mundo. Esa es la gráfica lapidaria de cómo fracasó un gobierno que se desató en el populismo y en políticas públicas retrogradas que convirtieron al país, prácticamente, en un desierto para la inversión, no hay seguridad jurídica, no hay confianza para los capitales foráneos ni nacionales. De manera que estamos en presencia del fracaso de un modelo político que contó con la mayor cantidad de recursos derivados de la renta petrolera.

—¿Está preparada Acción Democrática para ser oposición seis años más?

—Nosotros estamos preparados para recuperar la democracia y estamos trabajando para ello, estamos preparados para construir un país de progreso y oportunidades para las nuevas generaciones, estamos preparados para hacer la política de carne y hueso, la política buena, estamos preparados para acompañar el cambio social.

—¿Cuál es la estrategia de lucha de Acción Democrática en la actualidad para un cambio de gobierno?

—Estamos en la calle, dijimos, luego de las elecciones de gobernadores, que Acción Democrática se iba a la calle y estamos en la calle. En los estados donde tenemos la conducción regional, orientando de forma permanente ese reclamo que se realiza en las calles. Estamos acompañando en cada rincón de cada entidad de la geografía nacional a nuestro pueblo. Estamos combatiendo, fortaleciendo nuestro partido de abajo hacia arriba, haciendo de Acción Democrática el partido combativo, el partido de la esperanza, el partido que fue durante años cuando tuvimos el protagonismo suficiente para liderizar el país, aspiramos recuperar la democracia y la institucionalidad para volver a ser gobierno en Venezuela.

—¿De qué forma se hará? ¿Por qué, si electoralmente no van a participar, no hay diálogo y ni siquiera conexión entre la oposición?

—La política tiene su propia capacidad de recomposición. La política en tiempo y espacio tiene un lenguaje, esperemos que va a suceder en los próximos días para expresar cuál podría ser ese camino que la política venezolana tiene allí implícito el protagonismo de los partidos políticos.

—Hagamos un análisis de la oposición en este momento. ¿Cómo va a combatir al Gobierno si está absolutamente dividida y no pareciera haber un liderazgo que logre unificarla?

—Tenemos que reconocer que hubo una oposición que tuvo con una camisa de fuerza mediante fetiches de la unidad donde las organizaciones políticas no podían desarrollar sus actividades, porque se observaba como que, si esas actividades fueran a castigar a uno u otro partido, o para restarle posibilidades a las organizaciones políticas que forman parte del país. Nosotros estamos conscientes que la unidad en este momento es muy difícil, que estamos trabajando para construir esa unidad y allí ha tenido un protagonismo importante la iglesia venezolana que ayuda a construir esos escenarios unitarios para crear el frente nacional que nos permita salir de esa pesadilla que vive el país.

—¿Usted me está diciendo que se están reuniendo los miembros de los partidos políticos para poder cohesionarse en una estrategia para enfrentar este Gobierno?

—Eso es correcto.

—¿De qué forma? ¿Cuáles son los ítems más importantes, cómo lo van a hacer?

—Hay que construir una estrategia única, desarrollar los elementos necesarios que nos permitan mantenernos unidos, hay que fijar los criterios, hay que serle honesto a la unidad, hay que cumplirle a la unidad y dejarnos de vernos el ombligo para mirar hacia adelante, para mirar el reto que tenemos enfrente dar nuestra cara a los venezolanos. No podemos seguir con el riesgo calculado, hay que estructurar una política unitaria que nos permita ser opción y que se nos vea con fuerza frente al gobierno.

—¿Y cómo entra en esa estrategia la gente que está sufriendo todos los días?, porque el Gobierno tiene el dinero para seguir manteniendo ese 15% que los hacer ganar todas las elecciones...

—Procurando construir la unidad y dándole un mensaje de optimismo y fuerza al pueblo venezolano, presentándole el diagnóstico de esa realidad dramática que vivimos, haciendo política. A esta situación nos trajo la política mala, vamos a utilizar la política buena para salir de este calvario.

—¿En esas conversaciones han incluido a María Corina Machado?

—Yo no participo en las conversaciones, pero creo que deben participar todos los sectores de la sociedad venezolana. Participa quien cree en las posturas que se ofrecen como salida política. Participa quien tiene la voluntad política y democrática de salir de la dictadura en Venezuela.

—¿Acción Democrática cómo interpreta esta implosión de la oposición?, ¿quién es el responsable de lo pasó en la oposición?

—Ha existido una serie de vanidades que no han permitido, desde ningún punto de vista, estructurar un mecanismo unitario puertas adentro en la oposición. Mientras esa serie de vanidades no pise tierra y entienda que el enemigo a derrotar es Maduro y el PSUV vamos a seguir entrampados. De allí, que estamos trabajando para establecer ese mecanismo unitario entre todos.

—¿Cómo convences a un sector de la oposición que lo que piensa es que Maduro tiene que salir ya y la gente toma ese mensaje como el único?

—Ese es un criterio, yo no percibo eso.

—Pero el cuadro de la clase media ha recibido ese mensaje como mensaje único.

—No, eso forma parte de los laboratorios y de esas imposiciones que mediáticamente pretende utilizar para dividir y para establecer lo que no logran establecer aguas abajo con la gente. ¿Dime cómo se come eso?

—Algunos analistas dicen que las redes sociales se han convertido en quienes ponen...

—Porque las redes sociales han sustituido de alguna manera, lo que fue la anti política de los años 1990, pero son las redes sociales y los radicalismos en extremo que creen que, con comodidad, acostados desde su casa van a cambiar el mundo y no queman una sola caloría para aportar algo.

—Han surgido nuevos partidos como Vente Venezuela, Avanzada Progresista y Prociudadanos. ¿Cómo esos nuevos partidos, producto de un cierto vacío que hubo en la vida política, pueden cohesionarse a lo que es la estrategia de la oposición?

—La partidocracia y el advenimiento de nuevos partidos políticos es bueno para la democracia venezolana para la pluralidad y diversidad. Eso no constituye, bajo ningún concepto, algo negativo para una sociedad inteligente; contrariamente, es el respeto a esa pluralidad y libertad de pensamiento y a la libertad de asociación, que es un derecho humano establecido en la Constitución venezolana. De manera que, por qué condenar la aparición de nuevos partidos políticos, al contrario, bienvenidos al debate, a la réplica y contrarréplica porque eso fortalece el criterio de opinión que le permite a nuestro pueblo evaluar las ideas, las posturas y los proyectos. De manera que nosotros celebramos la aparición de nuevos partidos políticos.

—¿Qué mensaje le daría a esa oposición que está todavía satelital, sin incorporarse a lo que es una estrategia única?

—La fuerza de los hechos, lo que por el estado de necesidad surge, nos va a obligar a todos a conjugarnos en torno a un propósito, que es salir de esto y ese propósito está inscrito en el alma del país, es nuestra voluntad política y democrática. Venezuela es un país altamente democrático, con cultura política, que está lleno de bondades y tenemos que hacer de esas bondades el epicentro para invitar a todos los sectores de la sociedad venezolana a construir la oportunidad, a construir el escenario que nos permita salir de este bochorno que vive Venezuela.

—¿Qué cree usted que significa Acción Democrática para los venezolanos?

—La esperanza, el solo hecho de comparar nuestro gobierno, la obra de gobierno y nuestra presencia en los cuatro puntos cardinales del país nos hacen ser eso, la esperanza de Venezuela.

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/