http://www.e-bolivar.gob.ve/

Martes, 25 de Julio de 2017

http://contrapunto.com

Opinión

Cable al sur | Literatura, política, memorias y otras ficciones

El sueño, la mentira de Aristóbulo y la mala educación

El sueño, la mentira de Aristóbulo y la mala educación
-

...Aristóbulo, el maestro mentiroso, que paradójicamente, por diversos motivos, podríamos calificar como el antiprieto

La justificación de Aristóbulo Istúriz es su última lección como docente, una clase magistral para aquellos que quieran ver y aprender de cómo han engañado y manipulado a sus partidarios de adentro y de afuera

El domingo me quedé dormido leyendo un libro de Veríssimo, Luis Fernando, no Érico, que compramos en Porto Alegre y que me hace muchísima gracia, y comienzo este artículo así solo para echarles en cara que estoy leyendo en portugués, porque es probable que nada tenga que ver con el sueño en la madrugada del lunes y que venía a ser así: VTV, un canal que nunca veía en Venezuela, a menos que la loca de Maite quisiera arrecharse viendo a Diosdado o a algún otro matón mediático, supuestamente para tener también la visión del otro lado, estaba trasmitiendo una manifestación oficialista en una región que podría ser la avenida Bolívar, o la Francisco de Miranda, o la 9 de julio, y no sé si era Maduro o Cabello el ofensor al micrófono, porque en el sueño de golpe la multitud chavista era sobrepasada por otra manifestación, una crecida de opositores que aparecía por una esquina, se mezclaba y terminaba por sobrepasar a los tarifados, funcionarios obligados y creyentes a toda prueba; que ocupaban el espacio con consignas contra Maduro y comenzaban a lanzar tomates contra la tarima, alcanzando el lente de la cámara, que se iba cubriendo de rojo, como en algunos juegos de video de los muchachos que debería haberles prohibido desde el principio. Justo allí se iba la imagen y aparecía un par de comentaristas del canal tratando de convencernos de que no habíamos visto lo que habíamos visto.

En el sueño comentaba que ya tenía mi artículo para esta semana, y que versaría sobre el fin de la hegemonía comunicacional, al menos la de la imagen, aunque pretendieran desmentirla o tergiversarla con palabras. Después me desperté y tardé un rato en darme cuenta de que no tenía nada, que había sido un sueño –lo que explicaría mi uso primerizo del verbo tergiversar–, y luego me acordé de Aristóbulo, el maestro mentiroso, que paradójicamente, por diversos motivos, podríamos calificar como el antiprieto.

No es que sea poco común que los políticos mientan, mucho menos en estos tiempos de “posverdad” y de sus poderosas deidades tutelares actuales: Trump y Putin; o de pioneros locales como Maduro, que hasta una canción de Willie Colón se ganó debido al uso frecuente por parte de Nicolás del embuste como arma política. Pero lo de Aristóbulo está en otro nivel. Y lo que sigue no es un sueño: Maduro y Rangel Gómez se encuentran inaugurando una plaza en San Félix, en un acto transmitido en cadena nacional, cuando son interrumpidos por un enorme grupo de manifestantes que los obligan a salir huyendo bajo una lluvia de huevos y otros productos de primera necesidad, mientras los camarógrafos de VTV no saben para dónde apuntar y terminan por interrumpir la cadena (San Félix desencadenada).

¿Qué hace el maestro sin cariño? Pocas horas después en el canal oficialista y ante un moderador patéticamente cómplice, señala que él estuvo presente en el acto en Guayana y que lo que se ve en pantalla ha sido malinterpretado, que estuvimos en presencia de un acto de amor, una “avalancha de amor” que obligó al presidente y a su comitiva a salir huyendo y causó unas ocho detenciones por parte de ese cuerpo dolorosamente apasionado conocido como el Sebin (que no te toque su beso de la muerte). Miente, miente como un desesperado, y es además un maestro que miente, un político de izquierda, de la supuesta nueva izquierda que en su día representó la Causa R, mintiendo y actuando contra su pueblo para conservar un poder que a estas alturas solo degrada, envilece.

El modo como miente ante las cámaras es su última lección como docente, una clase magistral para aquellos que quieran ver y aprender, de cómo han engañado y manipulado a sus partidarios de adentro y de afuera todos estos años, usando las palabras para ocultar o deformar la realidad, ejercer la dictadura del verbo.

¿Y la mala educación? El 15 fui por primera vez a Recoleta, al acto de protesta en solidaridad con Venezuela (#nomásdictadura), y como estaba un poco perdido y aquí la gente hasta ahora ha sido sumamente amable, pregunté a una muchacha que pasaba dónde quedaba la Facultad de Derecho y la chica siguió su camino, ignorándome deliberadamente, sin responder. Era venezolana.

Lee también en Cable al sur | Literatura, política, memorias y otras ficciones: Chipok paperuton (Los papeles de Cabello) | Un warao absolutamente tropical (Parte II) | Madera noruega | Atenas es el nombre de una masacre |


Las opiniones emitidas en esta sección son responsabilidad de los columnistas. Su publicación no significa que sean compartidas por Contrapunto.com.

Contrapunto.com respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y al uso de un vocabulario libre de insultos y de contenidos inapropiados a la luz del sentido común y las leyes. En consecuencia, nos reservamos el derecho de editar o eliminar los textos o comentarios que incurran en estas situaciones.

http://www.gotasdeayuda.com/
http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/