https://www.facebook.com/BeducenVenezuela/

Sábado, 23 de Junio de 2018

Contrapunto.com

Nacional

En la popular parroquia caraqueña votan unas 71.577 personas

En el 23 de Enero no faltó la diana y la música, pero sí las colas en centros electorales

En el 23 de Enero no faltó la diana y la música, pero sí  las colas en centros electorales
- Foto: Anthony AsCer Aparicio / Contrapunto
  •  
  • Ivanna Laura Ordoñez
  • Domingo, 20 de Mayo de 2018 a las 8:34 p.m.

Allí no respetaron la ley seca: un grupo de abuelos después de votar se fue a jugar dominó y a tomar cocuy, y otros pasaban el rato sentados hablando entre vecinos, mientras los centros de votación estuvieron abiertos pero sin afluencia de electores

A las tres de la mañana se escuchó a todo volumen la diana Carabobo, al mismo tiempo que un camión empezó a recorrer la zona con voluminosas cornetas a bordo, difundiendo los clásicos musicales que caracterizan los 20 años del chavismo en el Gobierno. Así amanece y comienza el día, desde hace ya varios años, cuando hay procesos electorales en la parroquia 23 de Enero de Caracas.

Las votaciones de este domingo 20 de mayo fueron "diferentes", según las opiniones de algunos habitantes de esta popular parroquia caraqueña, en donde votan 71.577 personas, según el registro del Concejo Nacional Electoral (CNE).

Puntos rojos hubo cerca de todos los centros de votación, pero no colas a la entrada de los centros. Algunos votantes lo atribuyen a que el proceso es muy rápido y en menos de cuatro minutos ya estaban fuera del lugar.

En la escuela técnica robinsoniana Manuel Palacio Fajardo, entraban y salían electores. "Aquí todo está tranquilo", dijo Carmen María, quien tiene 60 años viviendo en el bloque 29 de la zona central del 23.

Empezó a sonar la canción "Libertador", de la agrupación española Ska-P, cuando Carmen mencionó que su motivación para votar era "proteger a la revolución" para no perder lo logrado tanto por los gobiernos de Chávez como el de Maduro.

"Es que no es por nada, pero Chávez era Chávez", fue la respuesta de Aura Flores a la pregunta acerca de si el ambiente en las afueras del Fajardo, liceo en el que votaba el presidente fallecido, era diferente al de otras elecciones.

"Antes se llenaba más de gente, pero es que como Chávez votaba aquí toda la gente se venía para acá", añadió Flores quien salió a votar a las 7 de la mañana.

Lea también En el liceo donde vota Maduro el punto rojo estaba dentro del centro electoral

En otra zona del 23, un grupo de adultos mayores pasaba la tarde jugando dominó y tomando cocuy, a pesar de la ley seca establecida desde el viernes y hasta este lunes por las elecciones presidenciales.

A las tres de la tarde, ya los cuatro jugadores de la partida habían votado. "Con Maduro tenemos esto y con Falcón vamos a tener esto", dijo uno de ellos mostrando primero un grupo de billetes del cono monetario vigente y luego un dólar de papel glacé, que era parte de la propaganda del candidato Henri Falcón.

"Ha cambiado un poquito", expresó José Sanabria, de 60 años, para justificar la falta de colas en los centros de votación, pero lo importante para él es que "la parroquia sigue llena de alegría".

"No voté porque estoy decepcionada y es primera vez que dejo de hacerlo", fue la explicación de Alicia Guerrero, de 50 años, para responder a su negativa de participar en este proceso electoral.

Alicia, quien tiene esos mismos 50 años viviendo en el 23, basa su decepción en que para ella no hay futuro ni democracia ahora mismo en el país, y pide, "a quien sea que gane estas elecciones", que se aboque a resolver los problemas y a dejar de dar regalías, porque "aquí lo que hace falta es trabajo".

La mamá de Alicia sí votó, y luego se fue a hablar un rato con su hija y varias vecinas cerca de uno de los liceos que sirven como centro electoral. "Hoy esto por aquí está muy triste, antes esto era música, gente por todos lados y gente alegre para arriba y para abajo, yo era una", recordó.

Luisa Guerrero, de 74 años, piensa que la falta de colas tiene que ver con las necesidades que está afrontando la población. Ella misma se colocó como ejemplo y dijo tener más de tres meses tomando agua de hoja de guanábana para la tensión, receta que le dio una amiga, en reemplazo de su pastilla (Losartán potásico) que no consigue, y si lo encuentra en alguna farmacia no la puede pagar por el alto costo que tiene el medicamento en la actualidad.

Lea también Escasa participación y puntos rojos activos protagonizaron proceso electoral en Baruta

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/