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Contrapunteo Ambiental | Alternativa para combatir la pérdida de la biodiversidad venezolana

Los venezolanos que alzan vuelo

Los venezolanos que alzan vuelo
El precioso cardenalito, con sus colores negro y rojo. - Foto: Jhonathan Miranda
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  • Provita
  • Martes, 20 de Febrero de 2018 a las 2:33 p.m.

Muchas veces aquellos que se marchan no siempre lo hacen por elección propia

María Valentina Cedeño Rodríguez.- Imagina que un día cualquiera caminando por la calle te meten a la fuerza dentro de un carro. Allí hay varias personas hablando en un idioma que no comprendes y te angustia no saber qué ocurre ni a dónde te llevan. Pasas la noche en un sitio muy frío y oscuro, al llegar el día eres nuevamente sacado a la fuerza y te obligan a subir a un avión que aguarda en las afueras. Dentro, te ubican en un sitio muy estrecho y sofocante, sientes hambre y mucha sed. Comienzas a sentir debilidad por la falta de comida y agua y ¡puf!... pierdes el conocimiento.

Qué malestar pensar en una situación así ¿verdad? Este relato lo viven muchas especies que son víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre. El precioso cardenalito, con sus colores negro y rojo, es uno de ellos. A diferencia de nosotros los humanos, él no puede gritar para defenderse. Sus diez centímetros de altura y sus - aproximadamente - 15 gramos de peso lo hace una presa fácil para sus captores. La historia puede tener dos desenlaces: la muerte del ave o que al recuperar el aliento se encuentre encerrado en una jaula. En ambos casos la situación es lamentable, pues pierden lo más preciado que tenían: su libertad. El cardenalito (Spinus cucullatus) vivió en grandes áreas de los ecosistemas del piedemonte andino del norte de Venezuela (la parte plana al pie de una montaña) y es una especie endémica de Venezuela (originaria de nuestro país). A pesar de que se encuentra protegida por legislación nacional e internacional, está amenazado de extinción. En el Libro Rojo de la Fauna Venezolana está categorizado como “En Peligro Crítico”. Es decir, que en la escala del “hay algunos” hasta “ya no hay” está a solo tres pasos de desaparecer. Durante el siglo XIX, era demandado comercialmente por sus plumas, como adornos de sombreros y como animales domésticos. Pero fue en el siglo XX cuando se produjo el descenso más alarmante de sus poblaciones a causa de que se querían producir canarios de color rojo mediante la hibridación. Investigaciones de las décadas de 1980 y 1990 sugieren que la población total rondaba los 6000 individuos. Actualmente, de acuerdo a estudios de campo, se estima que la población total puede estar comprendida entre 300 a 3000 individuos en vida silvestre. La captura y tráfico ilegal es una de las principales causas de las estadísticas; estas actividades al margen de la ley satisfacen la demanda del mercado nacional e internacional.

Es un ícono del folklore de nuestro país. Personalmente, cuando pienso o pronuncio la palabra cardenalito recuerdo la canción de Reynaldo Armas.

“Aquí está el cardenalito el cardenal de los llanos guariqueños el de la laguna vieja el propio serenatero el mismo de quince años y el cuarto de los recuerdos".


Si no eres su seguidor o eres muy joven para recordarlo, también puedes fijarte en el reverso del billete de veinte y cien mil bolívares fuertes. Allí se han impreso un par de cardenalitos como símbolo de nuestra fauna nacional en peligro de extinción (ilustración de Mercedes Madriz).

Foto: Jhonathan Miranda

Ahora, la parte buena de la historia es que desde 2012 la ONG de conservación Provita (Venezuela) y el IVIC, en alianza con el Instituto Smithsonian (EEUU), y la colaboración de diversos socios y patrocinantes, nacionales e internacionales, han desarrollado el programa Iniciativa Cardenalito. El objetivo es estudiar, proteger y restablecer las poblaciones autosustentables de esta ave en peligro de extinción.

Iniciativa Cardenalito trabaja para conocer el comportamiento de la especie, los sitios en los que prefiere vivir y saber cuántos individuos hay actualmente. Cuenta con un programa de cría en cautiverio en el Instituto Smithsonian; estos pajaritos luego serán trasladados a Venezuela y liberados en vida silvestre. La Iniciativa también ha hecho campañas educativas en escuelas y que los niños sean multiplicadores de la información; y ha hecho lo propio con el público general.

También es clave conocer la cadena del tráfico ilegal, se quiere evitar a toda costa que más cardenalitos vivan la historia del inicio. Las aves fueron creadas para volar libres, es así como cumplen su rol en la naturaleza. Tú puedes ayudarnos a disminuir el impacto de esta actividad: primero, evitando la compra de animales silvestres como mascotas y segundo, informando a las autoridades cualquier irregularidad de este tipo.

El cardenalito es un venezolano más que alza el vuelo hacia otras tierras pero en su caso no lo hace por voluntad propia. Le gusta vivir aquí, en los bosques y disfrutando de nuestro agradable clima. Nunca ha considerado marcharse porque “la situación está muy difícil”, se lo han llevado a la fuerza.

Para conocer más información sobre Iniciativa Cardenalito visita: www.cardenalito.org.ve.

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