http://www.e-bolivar.gob.ve/

Sábado, 24 de Junio de 2017

Contrapunto.com

Arte y Cultura

El Centro Cultural BOD celebra su 25 aniversario con una muestra que hay que ver

Pasado y presente se funden para avizorar el futuro de las artes visuales venezolanas

Pasado y presente se funden para avizorar el futuro de las artes visuales venezolanas
"Chorrerón" (2016), de la artista Isabel Cisneros, escultura elaborada con láminas de material para persianas - Fotos: Liseth González
  •  
  • Valentina Rodríguez
  • Sábado, 17 de Junio de 2017 a las 5:36 p.m.

Curada bajo el "ojo especialista" de Bélgica Rodríguez, la exhibición abierta en la sala del Centro Cultural en La Castellana, da cuenta de la creación de 26 artistas en las prodigiosas décadas de los 80, 90 y más recientemente

Mostrar en qué están trabajando los artistas venezolanos nacidos entre las décadas de los 50, 60 y 70, radicados en el país, sus propuestas, lenguajes, historias, influencias y trayectoria fueron los puntos de partida para reunir a 26 creadores locales en El pasado y el futuro en el presente, exhibición que alberga la galería del Centro Cultural BOD (CCBOD).


Abigaíl Valera, Nela Ochoa, Isabel Cisneros, Carlos Zerpa, María Elena Álvarez, Luis Poleo, Lourdes Peñaranda y Jorge Pizzani son algunos de los creadores que participan en la muestra, que está bajo la curaduría de Bélgica Rodríguez.



El pasado y el futuro en el presente es un ejemplo de lo que está pasando, lo que están trabajando actualmente en Venezuela los artistas plásticos con edades comprendidas entre los 40 y 70 años, “artistas que tienen un trabajo sólido, que forma parte de la historia actual y futura del arte en Venezuela; y que están reflexionando sobre el hecho creador, viendo su pasado, posicionándose en el presente y haciendo una obra que va a ser parte del futuro. Todos artistas a tiempo completo”, explica Rodríguez, doctora en Historia del Arte.

La mayoría de ellos egresados de la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, del Instituto de Diseño Neumann INCE, del Taller de Artistas Gráficos Asociados (TAGA), del Instituto de Arte Federico Brandt o de la Escuela de Artes Plásticas Armando Reverón.

“Nosotros tuvimos instituciones académicas importantes, de la que salieron este grupo de artistas muy sólidos, que están en la historia del país. Muchos de estos espacios hoy no existen, lo que me hace preguntarme qué va a pasar con los muchachos que están estudiando arte actualmente”, resalta la especialista.

La curadora Bélgica Rodríguez comenta acerca del trabajo del montaje y el concepto

La selección respondió a “ciertos parámetros, códigos históricos y del presente del arte en Venezuela”, asegura la curadora, que estuvo acompañada en esta tarea por Milagro González (directora del CCBOD), Anacristina Tkachenko (gerente del CCBOD) y Víctor Guédez (investigador y crítico de arte); y quien espera se pueda realizar una segunda parte de la exposición, para “incluir a muchos artistas que quedaron por fuera. La de los 80 y 90 fue una generación que quedó archivada”, afirma la curadora.

Completan la lista Franco Contreras, Víctor Hugo Irazábal, Magdalena Fernández, Humberto Cazorla, Sydia Reyes, Samuel Baroni, Hernán Alvarado, Vicente Antonorsi, Francisco Bugallo, Pedro Fermín, Felipe Herrera, Luis Lizardo, Carlos Medina, Miguelángel Meza, Luis Millé, Adrián Pujol, Hernán Alvarado y Sigfredo Chacón.




Cada creador exhibe una pieza elaborada especialmente para la exposición, organizada y conceptualizada por la gerencia del CCBOD, “para celebrar el 25 aniversario del Centro Cultural, los 450 años de la fundación de Caracas, que se cumplen este 2017; y para reconocer la labor de los artistas plásticos en favor del patrimonio artístico y cultural del país, para reconocer el trabajo de una generación de artistas que están en la madurez y plenitud de sus carreras, pero que en estos momentos no han tenido la oportunidad de mostrar la plenitud de sus trabajos”, indica Tkachenko.

En 2015 los participantes de la exhibición recibieron la invitación al proyecto del CCBOD, junto a esta un ensayo de Víctor Guédez, homónimo de la exposición, en el que se les solicita desarrollar, desde sus lenguajes y formas, una reflexión, una pieza que abordara la temática “arte y tiempo”.

En la muestra hay pinturas, esculturas e instalaciones, propuestas totalmente diferentes desde todo punto de vista, formal y conceptualmente; de mediano y gran formato, y donde predomina el blanco y el negro, esto último posiblemente se deba a que “la mayoría de estos artistas fueron protagonistas del boom del dibujo en Venezuela, en los años 80; que marcó ciertas pautas dentro de estos códigos plásticos formales para el futuro de lo que iba a pasar en Venezuela. Muchos de ellos comienzan a aparecer en la escena del arte venezolano como dibujantes, luego se mudan a la escultura o a la pintura y trasladan un pensamiento crítico”, afirma Rodríguez.

En la sala

Los retratos de cada artista junto a la reflexión de su trabajo es lo que recibe al espectador al ingresar en la sala. El recorrido por las obras comienza con la pieza de Zerpa, Catch as Catch Can, instalación en la que recuerda sus “héroes eternos”, trajeados para la lucha libre. Obra de “gran ironía, sátira y una profunda crítica. Representa la carga simbólica que tiene nuestra sociedad como colectivo. Carlos Zerpa recibe a los visitantes, porque esta obra llama al cuestionamiento, llama a auto preguntarse qué es esto”, señala Rodríguez.

Le siguen: Chorrerón (2016), de Isabel Cisneros, escultura elaborada con láminas de material para persianas, que sugiere la caída del agua, de cascada, inspirada en la paradoja del filósofo griego Heráclito sobre el río; Sonora 50. Polarísima (2016), de María Elena Álvarez, pintura que hace alusión al cúmulo de tiempos que representa la obra de arte, “tanto para el que la concibe como para quien la percibe, e inspirada en el cuento Hormigas en la lengua, de Lena Yau”, indica la creadora; y Kid at Honorem (2015), de Luis Poleo, en la que reúne en cajas de cartón, que forman un pedestal, la imagen (intervenida) de Miranda en La Carraca junto a un diploma y una medalla; “una crítica profunda hacia los nacionalismos, que muestra parte del imaginario que se ha creado en una parte de la población venezolana, estos últimos 18 años”, explica el artista.


Kid at Honorem (2015), obra de Luis Poleo

La muestra no tiene un recorrido establecido, las obras no dialogan unas con otras, cada una es autónoma y “requirió un espacio propio. Abordan el arte y el tiempo desde distintas ópticas y pluralidad de temas”, afirma Rodríguez.

Artistas reconocidos

Como parte del proyecto el comité organizador de El pasado y el futuro en el presente premió los trabajos más destacados. La propuesta de Isabel Cisneros recibió el Gran Premio BOD (que incluye una muestra individual en la galería del CCBOD para el 2018) y de la Lourdes Peñaranda (No todo el mundo vive en el mismo ahora, conformada por en 60 relojes y el mismo número de imágenes disímiles) y Luis Poleo, Menciones Especiales.

Los curadores Sandra Pinardi, Félix Suazo, Lorena González, Édgar Sánchez, junto a Guédez fueron los encargados de seleccionar los ganadores.


No todo el mundo vive en el mismo ahora, obra de Lourdes Peñaranda

http://www.gotasdeayuda.com/
http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/