http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/

Viernes, 09 de Diciembre de 2016

Contrapunto.com

Opinión

Lo hecho por lo dicho | Cuando lo que decimos nos construye

Todas las olas contra un muro cubano

Todas las olas contra un muro cubano
Imagen tomada de http://www.cubadebate.cu/ -

De todos modos, las más de las veces, se llega a odiar (profundamente) a esos hombres y mujeres que (por la escasez humana que nos habita) nunca podremos llegar a ser.

Lo curioso de todas las mentes que compran y le financian un boleto a Fidel Castro al infierno, es que nunca de los jamases meten en su ecuación el aberrante bloqueo o todo aquello que se ha hecho, desde EEUU, para acabar con la revolución cubana

… y escucho el sonido del wasap. El pitido ha atravesado el océano. Viene desde Bruselas. Lo envía un buen amigo que trabaja, desde hace muchos años, en la Comisión Europea. "Se ha muerto Castro", dice el mensaje. Y me entero por él. Inmediatamente llega otro: "¡Qué se pudra en el infierno!" Mi amigo es un español con una altísima formación técnica en su área y que idólatra las bondades (que él puede disfrutar a plenitud) del capitalismo. Ha ido a Cuba como turista europeo y cuando se viaja así, es fácil conocer (y aprovecharse) del lado oscuro del corazón cubano. Para mi amigo, todo lo que suene a "otro mundo es posible" que no sea el relato de la "libertad de acción del capital", no solo es un dislate, sino una inviabilidad histórica. Este es la parte del relato que él cree: "Todas las demás alternativas han fracasado. Solo el capitalismo triunfa". Luego reviso en mi muro de facebook y un alumno (joven, muy joven), que no ha hecho nada en esta vida, pone en el suyo: "Hoy dos lacras se unen en el infierno a imponer sus ideologías. ¿Podrán?". Desde México, el filósofo Fernando Buen Abad coloca en su muro: "Hoy es un día doloroso para los Revolucionarios del mundo. Un hombre excepcional se va expresamos duelo. No caigamos en provocaciones CNN". El historiador y excelente politólogo zuliano Juan Romero pone en el suyo: "Fuera del debate sobre DDHH, libertades políticas, participación, que son válidos, con la desaparición de Fidel se abre un debate sobre las utopías revolucionarias en Nuestra América, su impacto en los imaginarios (y las praxis) de acción". La larga lista de olas en contra o a favor de Fidel y de Cuba no cesa.

Contra Fidel Castro y contra Cuba se han expresado los puntos de vistas más contradictorios y contrarios sentidos, pensados y razonados de cuantos se puedan imaginar. Lo curioso de todas las mentes que compran y le financian un boleto a Fidel Castro al infierno, es que nunca de los jamases meten en su ecuación el aberrante bloqueo o todo aquello que se ha hecho, desde EEUU, para acabar con la revolución cubana: terrorismo, bloqueo, bombas, guerra bacteriológica, invasiones militares, ocupación del territorio (Guantánamo), compra de conciencias, compra de ciudadanos, financiamiento a grupos internos, saboteo tecnológico, guerra semiótica y más… En mis tímidos sondeos, esas visiones tienen oscurecidas o casi físicamente inexistentes el bloqueo estadounidense en sus deliberaciones. Esa prácticamente nula presencia que tiene el bloqueo norteamericano dentro de los argumentos que esgrimen los detractores de la revolución cubana es una curiosidad patológica que merece el estudio por un Nobel de Medicina.

Una vez conocí a un ingeniero químico que trabajaba en el CDI donde me realicé, por seis meses, unas terapias. En una de las tantas conversas que tuvimos, me narró que su trabajo en Cuba era revisar (en el puerto) la comida que entraba a la isla, sobre todo los granos. Su titánica tarea consistía en verificar que cada gramo de grano (arroz, caraotas, etc.) entrara libre de cualquier agente nocivo (bacterias o ingredientes químicos añadidos deliberadamente) que pudiera causar estragos en la población. Me relataba la agotadora jornada de trabajo día tras día. Pero lo hacía con la convicción y el orgullo de quien sabe aporta a un país asediado. Desde ese relato comprendí la profundidad y la angustia estructural que ha creado y reproducido el bloqueo estadounidense. Estoy seguro de que esos que le compran los boletos a Fidel al infierno ni siquiera son capaces de establecer la más simple cadena causal de lo que ha provocado esta acción (física y simbólicamente) a los cubanos. Para ellos la articulación es más simple e evidente: Argumento 1: Fidel es un dictador y un tirano. Argumento 2: Mantuvo y mantiene a los cubanos en una cruenta dictadura. Conclusión necesaria: merece el infierno. En su ecuación no entra (seguro ni lo saben) el hecho de que los inicios del bloqueo fueron "sanciones" aisladas que EEUU impuso a Cuba debido a que Fidel Castro comenzó a tomar decisiones que "afectaban los intereses" estadounidense. Por ejemplo, la reforma agraria iniciada en 1959. Luego esas sanciones, poco a poco, se convirtieron en una sistemática y perfecta maquinaria para intentar moler los sueños revolucionarios.

EEUU (en una decisión tomada luego de la Segunda Guerra Mundial) se dedicó a impedir, combatir y destruir cualquier forma de gobierno que insinuara apetencias de generar políticas para sus países de igualdad, independencia, justicia social o autonomía política. Así lo hizo en Latinoamérica, en África y en Oriente medio. Una breve cronología de los aportes de EEUU a la "democracia mundial" y a la "justicia social" puede leerse aquí:

http://www.revistachiapas.org/blum10.htm

EEUU inició su guerra particular contra Cuba cuando en 1961 cancela la compra de azúcar. La lleva al paroxismo en 1996 con leyes como la Ley Helms-Burton, la cual sanciona cualquier negociación con la isla, hasta a terceros que se atrevan a desobedecer a EEUU. Del mismo modo, se han demostrado que, a lo largo de la vida de Fidel Castro, la CIA estuvo implicada en más de 600 intentos de su asesinato. EEUU no perdona la desobediencia extraterritorial.

https://www.youtube.com/watch?v=9GoA4h_mqGM

El bloqueo estadounidense es de una magnitud y una complejidad tal que entiendo a esos que mandan a Fidel al infierno. No "ven" que el bloqueo no permite que los estadounidense viajen, libremente, a Cuba (eso, eso, el país más democrático del mundo prohíbe eso), que se impide la compra de suministro médicos (medicamentos o aparatos) si tienen algún componente con patente norteamericana, se bloquea que lleguen a la isla insumos químicos tan importantes como los que se usan para potabilizar el agua, ninguna compañía gringa puede invertir ni un dólar en suelo cubano (sí, también, eso lo hace el país más demócrata del mundo), que para adquirir cualquier insumo para la salud, medicina o tecnología, Cuba tiene que recibir una engorrosa autorización, tiene que pagar en efectivo y tiene que buscar a alguien (algún otro país) que le haga la caridad de hacerle la compra y todavía así, no tiene seguridad de que le vendan. EEUU aplica la Ley de Comercio Enemigo contra Cuba, una ley que data de 1917 (sí, otra "rareza" norteña), con la cual, una islita con poco más de diez millones de habitantes, sin mayores recursos naturales, con una economía durante mucho tiempo basada en el cultivo de la caña de azúcar, se considera "enemiga". Enemiga de un país de más de trecientos millones de habitantes, con el mayor potencial tecnológico y militar del mundo. Pero nada de esto entra dentro del relato de aquellos que suelen mandar a Fidel al infierno. La ONU tiene más de treinta años votando contra el bloqueo económico a Cuba. Este año fue emblemático: de los 195 países que la integran, 191 votaron "Si" a favor de su levantamiento y hubo dos abstenciones (Israel y el propio EEUU) y ¡ningún país voto por su mantenimiento! ¡Ni el propio EEUU! Esos que mandan a Fidel al paredón del infierno ni siquiera conocen que en Cuba hay elecciones (es que si no son las elecciones occidentales, no son), que su sistema electoral es cercano (parecido) al de EEUU o al de España (elección en segundo grado). Que Fidel fue presidente del gobierno por 40 años como lo pudo haber sido José Rodríguez Zapatero o José María Aznar si sus partidos hubieran ganado las elecciones (elecciones tras elecciones) y si ellos hubieran querido seguir presentándose a la reelección. Pero es malo si pasa en Cuba, pero ni se cuestiona si pasa en otros países.

Insisto, hablar de Cuba, poner a Fidel Castro contra el muro, evaluar los alcances y los abismos de la revolución cubana, no puede hacerse sin poner en bloqueo de por medio. Desde mi interpretación, este se ha comportado como una poderosa "mediación" histórica. Los relatos contra Cuba y contra Fidel siempre lo ocultan. Los opinadores pseudoliberales, con su pensamiento dúctil y quebradizo (por pereza o incompetencia analítica) solo hallan en el pensamiento causal simple (Fidel es un dictador, conclusión: en Cuba hay una dictadura) su apoyo más constante. Los oigo clamar, con demasiada frecuencia y audiencia, por libertades en Cuba. Casi nunca escupen hacia ese estercolero de gobierno que hace y deshace con el devenir histórico de los demás países. Es más, casi y prácticamente (estoy seguro) han internalizado-legitimado (subjetivizado, diría Pierre Bourdieu) el derecho de los gobiernos estadounidenses a hacerlo. Todos recuerdan el nombre de Fidel Castro, pero nadie se sabe el nombre de la galería de presidentes norteamericanos que han pagado millones de dólares para "torcerle el brazo" a Cuba. Desde John F. Kennedy (quien lo ordenó el 3 de febrero de 1962), pasando por el sanguinario Kissinger (escondido detrás de Nixon), hasta el mosquita muerta de Obama. Peor aún: todo país que no se apegue al relato de la democracia occidental y escoja otra vereda, tiene la obligada tarea de justificarse, explicarse hasta la saciedad y no equivocarse jamás. Solo los países que avalen las políticas norteñas y se regodeen de la democracia occidental merecen cualquier disculpa y el silencio de sus desmanes. Ahí está México y los desaparecidos de Ayotzinapa como vergonzoso ejemplo. O los constantes muertos y desaparecidos de Honduras. O las masivas protestas (que no serán trasmitidas) del Brasil de Temer. Ya es hora de comenzar a involucrarse en la complejidad causal que significan y engendran los procesos históricos. Ya es hora de emprender la separación del grano de la paja: saber, con cierta precisión, cuáles desaciertos son causas de decisiones intrínsecas del proceso imperfecto revolucionario y cuáles son (directa e indirecta) producto todas las olas que, en estos cincuenta y siete años, se han arrojado sobre los muros de un país y un hombre que no claudicaron.

De todos modos, las más de las veces, se llega a odiar (profundamente) a esos hombres y mujeres que (por la escasez humana que nos habita) nunca podremos llegar a ser.

Lee también en Lo hecho por lo dicho | Cuando lo que decimos nos construye: POLAR somos algunos | Quince minutos de un discurso de-Macri-ado | Se esparce... | Los bachaqueros en tres movimientos |


Las opiniones emitidas en esta sección son responsabilidad de los columnistas. Su publicación no significa que sean compartidas por Contrapunto.com.

Contrapunto.com respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y al uso de un vocabulario libre de insultos y de contenidos inapropiados a la luz del sentido común y las leyes. En consecuencia, nos reservamos el derecho de editar o eliminar los textos o comentarios que incurran en estas situaciones.

http://www.gotasdeayuda.com/
http://pernor-ricard.com/